lunes, 1 de junio de 2026

Brote de enfermedad pie-mano-boca en nuestra zona

 Se trata de una enfermedad infectocontagiosa frecuente y habitualmente leve provocada por virus Coxackie, suele aparecer en forma de brotes en colectivos de niños pequeños con mayor incidencia entre 1 y 3 años. 

Se transmite con facilidad de persona a persona a través de contacto directo por vía fecal oral (heces) o aérea (secrecciones de nariz, boca o gotitas). El virus permanece en las heces y en secrecciones durante semanas tras sufrir la enfermedad y también permanece en objetos. Las medidas de higiene y prevención se deben aplicar atendiendo a todo lo anterior.

Suele manifestarse con malestar y algo de fiebre seguido por el brote de pápulas / vesículas en las tres localizaciones que le dan nombre, aunque también pueden ser más extensos.

El periodo de transmisión de esta enfermedad es largo y abarca desde varios días antes hasta varios días después del brote agudo, pero además, muchos infectados no muestran síntomas y sin embargo también son contagiosos.

Sabemos que excluir a estos niños de la asistencia a clase durante los días del brote del exantema no es eficaz para reducir el número de casos que se presentarán en el aula y por lo tanto NO HAY INDICACIÓN EPIDEMIOLÓGICA PARA SU EXCLUSIÓN ESCOLAR.

Además, al ser una enfermedad de curso clínico leve, que generalmente no afecta al estado general del niño tampoco hay indicación clínica para reposo domiciliario.

La única indicación para que un niño no acuda a la escuela con motivo de esta enfermedad es que su estado general se vea afectado como puede suceder en algunos casos por fiebre, vómitos, malestar, etc …

Pediatras del CS Luís Vives

martes, 3 de febrero de 2026

Problemas en el desempeño escolar, ¿requieren un estudio médico?

Los problemas de aprendizaje y desarrollo escolar corresponden a la psicopedagogía, disciplina que en nuestro medio está vinculada al sistema educativo mediante los equipos de orientación educativa y psicopedagógica (EOEP) en el sistema público y a los diferentes gabinetes o centros psicopedagógicos en el sistema privado.

Estos psicólogos evalúan el desarrollo cerebral del niño en busca de problemas y proponen intervenciones para resolverlos o disminuir el influjo negativo en el desarrollo personal del niño.

En el estudio psicopedagógico infantil se miden, mediante pruebas validadas, las diferentes funciones cerebrales como son la inteligencia, funciones ejecutivas, atención sostenida, percepción, lenguaje, lectura, escritura y cálculo entre otras. Estos estudios son muy laboriosos, lógicamente requieren bastante tiempo para ser completados. En los informes resultantes el especialista propone diferentes medidas y los apoyos oportunos que van desde el aula a la familia o cualquier ámbito en el que pueda haber una mejora para el paciente.

Entonces porqué es tan frecuente hoy en día que las familias consulten al pediatra o al neurólogo infantil por problemas de desempeño escolar cuando el niño no presenta problemas aparentes de salud y tiene un desarrollo general normal para su edad. En buena lógica estos niños deberían ser explorados en primer lugar por el profesional de la educación o la pedagogía y no por un médico que difícilmente puede abordar los problemas de aprendizaje y escolares que no existen en su programa formativo. 

En mi experiencia, probablemente es el déficit o falta de atención, tan frecuente en la infancia, lo que más justifica estas consultas. Sin embargo, la falta de atención no es una entidad clínica por si sola sino una manifestación dentro de entidades más complejas, de hecho, la desatención es frecuente en numerosos problemas infantiles como la inmadurez, problemas de aprendizaje como la dislexia o discalculia, problemas socio/emocionales, menor capacidad intelectual, TDAH y todo lo que suponga más esfuerzo y por tanto más atención sostenida.

Sin duda la gran demanda de consultas se justifica en la sospecha de TDAH de predominio desatento, que así es como se llama correctamente, no existe esta entidad sin la “H”. El TDAH es un trastorno neurobiológico que se aborda desde la medicina, tiene unos criterios diagnósticos creados por la asociación americana de psiquiatría, están aceptados a nivel general. La mayoría de niños con déficit de atención solo van a requerir medidas educativas ordinarias en el aula que, según la normativa actual de la CAM, no requieren de ningún informe clínico para ser aplicadas. 

La Comunidad de Madrid ha publicado en 2023 el “protocolo de atención a personas con déficit de atención-hiperactividad (TDAH) en atención primaria” este documento pretende mejorar la atención a estos pacientes empezando por la correcta aplicación de los criterios diagnósticos, los posibles tratamientos y las medidas adaptativas oportunas. La responsabilidad del estudio, tratamiento y seguimiento de estos pacientes recae sobre el médico/pediatra del Centro de Salud que solo debe derivar a Neurología o Psiquiatría en situaciones específicas. 

Por fin, para responder a la pregunta inicial, diré que no todo niño con problema de desempeño escolar y aprendizaje requiere estudio médico, solo algunos de ellos lo van a requerir en atención a sus circunstancias y por supuesto la valoración de los orientadores en el contexto educativo debería ser prioritaria.

Dr. César Romero

Pediatra